Cómo superar el miedo al cambio en tu salón de belleza, o spa

cambiar las cosas

¿Puede el cambio representar un desafío para el propietario de un salón de belleza, o spa? Seguramente sí, pero hay una pregunta más importante que tendrías que hacerte: ¿Qué necesitas para que tu salón, o spa, tengan éxito a lo largo del tiempo? Justamente, un cambio. Así que, como ves, cambiar las cosas es necesario de vez en cuando. Pero, ¿cómo es posible superar el miedo al cambio?

Básicamente, cambiar las cosas comporta principalmente un riesgo; es decir que tus empleados se resistan y decidan dejar su puesto de trabajo. La pérdida de valiosos miembros de tu equipo puede ser devastadora para el negocio, pero aún más lo es quedarse estancado en sistemas de trabajo antiguos y poco eficaces.

Cuanto más tiempo esperes para empezar a cambiar, mayor será la resistencia de tu equipo al nuevo sistema de trabajo.

¿Entonces cómo puedes superar ese miedo al cambio que tantos dolores de cabeza te provoca? ¿Cuál es el justo enfoque en estos casos? Vamos a verlo a continuación.

1) Habla del objetivo y no del cambio en sí: Todo cambio tiene una motivación, un objetivo. Si temes sentirte frustrado luchando contra la resistencia de los empleados al mismo, piensa porqué tomaste la decisión de cambiar. Uno de los errores más grandes que puedes hacer como propietario de un salón es centrar tus esfuerzos en explicar a tus empleados las características del cambio. Si crees que explicar lo que cambiará sea más importante que hablar de la razón, y del objetivo final que te ha llevado a cambiar las cosas, vas por mal camino.

En la mayoría de los casos, un empleado acepta más fácilmente tu decisión de cambiar las cosas, porque entiende los beneficios de trabajar juntos para alcanzar un determinado objetivo.

2) Mayor claridad se corresponde a menor resistencia: Una vez que la visión y los objetivos están bien definidos, el cambio no será tan difícil de asumir por parte de tus empleados. Una explicación clara de las motivaciones que te han llevado al cambio, es una buena estrategia para conquistar su confianza y apoyo.

Las personas no pueden creer en algo que no entienden, así que tu mayor esfuerzo tiene que centrarse en dar una imagen clara de lo que quieres conseguir a través del cambio.

3) El objetivo se puede ajustar, pero no es negociable: Muchos propietarios de salón, o spa, utilizan la técnica de sugerir la llegada de un cambio, para estudiar la reacción de sus empleados. Podría parecerte una buena estrategia para evitar el abandono masivo de tus colaboradores; en realidad, complica las cosas.

Recuerda que eres el propietario del salón y que tu responsabilidad es la de sacar del mismo el máximo beneficio (que no se limita a lo económico). Si crees en tu visión, nadie te puede pedir negociar para que la cambies. Si para alcanzar esa visión necesitas un cambio, llevarlo a cabo es la única solución posible.

4) Si el 80% de tus empleados acepta el cambio, no pidas más: En el momento en que comunicarás la intención de llevar a cabo un cambio en tu salón, no todos lo aceptarán sin rechistar. Si el 80% de tus empleados acaban asumiéndolo, puedes estar más que satisfecho.

¿Qué pasa entonces con el 20% restante?

Aunque sea difícil de aceptar, seguir adelante con la parte del equipo que se resiste totalmente al cambio es una mala idea, y puede crear problemas. La peor decisión que puedas tomar es la de tener a tu lado personas que no confían en tus decisiones. Intenta con todas tus fuerzas que entiendan y acepten la nueva situación; en el caso no se conformen, deja que sigan su camino.

5) Sé un líder, no un pelele: Tus empleados te conocen; saben perfectamente cuando estás determinado en alcanzar tu objetivo, listo a sacar adelante el negocio con todas tus fuerzas. Al mismo tiempo, saben cuándo dudas, estás estresado, miedoso y cansado.

No se trata de dar una imagen de super héroe, pero de presentarte como un líder capaz y en el que confiar. Cada cambio, por pequeño que sea, necesita de muchísima determinación de tu parte. Sé comprensivo y autentico con tus colaboradores. Tampoco viene mal demostrar tu humildad, pero en ningún caso pierdas esa imagen de líder capaz.

Terminamos diciendo que el miedo al cambio es algo muy frecuente para los propietarios de un negocio, pero ese mismo miedo te deja estancado en un callejón sin salida. ¿Qué importa retener a tus empleados si tu negocio no crecerá en futuro? ¡No pienses en el miedo y actúa a partir de hoy!