9 maneras para aumentar la productividad de los empleados de tu salón de belleza

equipo salón de belleza

Un cliente se encuentra en la zona de venta de productos y el empleado a su lado no le pide si necesita ayuda. Un montón de toallas sucias necesitan ser lavadas, pero nadie lo hace. El lavabo está lleno de tazas usadas, pero nadie las friega. La papelera está llena, pero nadie la vacía. Tu empleado tiene 15 minutos antes de su próxima cita, y se le pide ayudar a un compañero, pero no lo hace con la excusa de que no tiene suficiente tiempo.

¿Estas situaciones te suenan? ¿Has tenido que afrontar comportamientos de ese tipo en tu salón de belleza?

Existen muchos otros ejemplos que enseñan la falta de compromiso y la escasa productividad de los empleados. Para que la situación mejore, te vamos a dar 9 consejos que tendrías que transmitir a todos los miembros de tu equipo, para que su productividad y compromiso aumenten.

1) Evitar el “eterno descanso”: La sala de descanso en tu salón de belleza (si tienes una), no es un buen punto de partida para una carrera de éxito. Los empleados que pasan más tiempo en esa sala, que en otros sitios del salón, no contribuyen a la consecución de los objetivos y al éxito del negocio. Es cierto que todos tienen derecho a un descanso de vez en cuando, pero dentro de ciertos límites.

2) Si lo ves..tú eres el responsable: Transmite a tus empleados la filosofía de que todos contribuyen de la misma forma en cualquier aspecto del negocio. Dar la bienvenida a los clientes, recoger un papel del suelo, cambiar el papel higiénico en el baño, barrer el suelo si se necesita. El primero que se dé cuenta de la necesidad de llevar a cabo una tarea, tendría que ser él que la lleva a cabo. Si todos se comportan de la misma forma, la organización será impecable.

3) Dar el 100% : ¿Por qué tus empleados tendrían que dar sólo el 70% o el 80%, cuando podrían dar el 100%? Los que demuestran más proactividad y compromiso con el negocio, son también los que se ganan más respeto y mejores posibilidades de crecimiento. No se trata de obligar a tus empleados a dar ese 100% amenazándolos. Basta con hacerles entender que dar el 100% siempre tiene una recompensa.

4) Tener presente los “números críticos”: Si cada empleado tiene presente sus objetivos y hasta qué nivel los ha conseguido, la productividad aumenta. Es un tema que tiene que ver con el dar el 100%, pero en todos los aspectos del negocio. Si algunos de los números necesitan mejorarse, es el mismo empleado que tiene que trabajar para conseguirlo. Si tu empleado necesita formación, ofrécesela. Si necesita un tutor, procura que lo tenga. En pocas palabras, pon a disposición de tus empleados todas las herramientas para que pueda conseguir sus objetivos, y hazle entender que es el único responsable de los mismos.

5) Ayuda cuando se necesita ayuda: La colaboración entre empleados es otra clave del éxito de un negocio. Si un colaborador necesita ayuda, uno de sus compañeros tendría que facilitársela espontáneamente. Esta cultura de trabajo en equipo es muy poderosa en una organización. Si notas que algunos de tus trabajadores huye regularmente en el momento que otro necesite ayuda, tendrías que intervenir. No hay que imponer nada. Simplemente, es necesario hacer entender al empleado que al mostrarse disponible, los demás le devolverán el favor en su momento. Todos salen ganando en un ambiente de trabajo colaborativo.

6) Profesionalidad en todo lo que se haga: La profesionalidad es un concepto que a veces se malinterpreta. No se trata únicamente de llevar a cabo un trabajo correctamente. Ser profesional tiene que ver también con la forma de comportarse, expresarse y comunicarse con los demás. Existen casos de indiferencia, egotismo o tratos discutibles hacia los clientes. Estas cosas comprometen la profesionalidad. Asegúrate que todos tus colaboradores entiendan este concepto.

7) El cliente viene primero: Es un concepto muy simple, sobre todo en el sector de la belleza, dónde los clientes tienen necesidades y expectativas muy precisas. Tus empleados son los profesionales encargados de satisfacer esas necesidades. Si se llevan al trabajo sus problemas familiares, sus preocupaciones y frustraciones, el servicio que pueden facilitar al cliente dará mucho que desear. Haz entender a tus empleados que, en el momento en que estén trabajando, toda la concentración tendría que estar enfocada al cliente. Es normal que a veces una persona pueda pasar una mala temporada, pero eso no justifica el desahogar las propias frustraciones en el puesto de trabajo. El trabajo es una cosa, y la vida privada es otra.

8) Ser puntual: El retraso es retraso. Llegar en retraso significa faltar al respeto de los clientes y de los compañeros de trabajo. Algunas personas que suelen llegar en retraso se justifican diciendo que es parte de su forma de ser. Lamentamos decirlo, pero esa no es para nada una excusa. Ser puntual es fundamental, y no hay nada en absoluto que pueda justificar lo contrario. Si uno de tus empleados llega en retraso muy a menudo, hazle entender que tiene que cambiar sus costumbres.

9) Ser el mejor: En la industria de la belleza, las capacidades del trabajador son fundamentales. Se trata de una industria en continuo cambio: las técnicas cambian, el sistema de gestión de los clientes cambia, los productos cambian etc. Ser el mejor significa mantenerse al día de estos cambios, seguir formándose, intentar que el servicio que se ofrece sea de la mejor calidad posible. Ser el mejor es un reto consigo mismos. ¿Quién no quiere alcanzar la excelencia en su campo?

Y acabamos con el reto de esta semana: el éxito es algo que se conquista a través del trabajo y de una actitud positiva. Enseña a tus empleados lo que te esperas de ellos. Transmite una cultura de excelencia y compromiso. Habla con cada uno de ellos y asegúrate que entiendan lo que quieres transmitirles. En todo caso, recuerda que ellos siguen tu ejemplo. Ser buenos líderes significa ser un punto de referencia para tus empleados. Así que, eres el primero que tendría que aplicar estos consejos a tu trabajo.