Consejos para ofrecer la mejor atención al cliente en un salón de belleza

servicio al cliente

Exceler en la industria de los servicios es siempre un reto mayor que hacerlo en la de los productos. Los clientes del sector servicios son a menudo más críticos y exigentes, puesto que están en contacto directo con el servicio y ello les permite percibir más detalles del negocio.

Cuando se trata de ofrecer un servicio al cliente excelente en salones de belleza, y de asegurar que los clientes tienen una experiencia satisfactoria, el empresario tiene que mantener en el punto de mira los mejores estándares del servicio y el sector, y al cliente en el foco del negocio.

CREAR LA EXPERIENCIA PERFECTA

Los servicios que se ofrecen en el salón son muy personales, y requieren mucha más atención y dedicación que otros servicios. Los clientes a menudo llegan al establecimiento para verse guapos y guapas, y además, recibir una experiencia relajante después de largos días de trabajo y estrés. El ambiente del salón debe, por tanto, ser calmo, con una decoración estética, música tranquila y un equipo extremadamente educado.

La dirección o equipo del salón debe asegurarse que todo el mobiliario y todos los elementos del local están limpios y son higiénicos. Nadie quiere clientes hablando mal de ti porque tienes cepillos sucios y mesas llenas de trastos desordenados. Todo tiene que estar reluciente, organizado y listo antes de servir al cliente.

Si el cliente quiere recibir un masaje, asegúrate de que tienes suficientes velas, por ejemplo, sábanas limpias, y sobre todo, de que no hay ruido. El cliente nunca debería verse molestado por escuchar charlas desde otras habitaciones o conversaciones del equipo que da el masaje.

GESTIÓN DEL TIEMPO

Si el ritmo del día está retrasando las citas del salón, o hay otros percantes que pueden hacer variar los horarios, informa al cliente por adelantado, y ofrécele, en la medida de tus posibilidades, servicios extras gratuitos, o un descuento para la próxima vez que acudan al local. Demuéstrales que los valoras, y que no estás exclusivamente interesado en hacer negocio.

Explica a tus clientes, además, cuanto va a durar su corte de pelo, tinte, o cualquier tratamiento, y trata de asegurarte de cumplir el tiempo que hayas prometido. Tampoco te apresures demasiado por miedo a tardar demasiado, o por ir rápido y pasar al siguiente cliente; cada uno tiene valor para el negocio, y debe recibir un servicio honesto.

PREGUNTA

Los clientes normalmente intentan pensar bien lo que quieren y necesitan, por lo que a menudo necesitarán preguntarte cosas. Y no lo harán sólo pensando en cuánto les va a costar, sino realmente en qué resultado les dará el tratamiento, o cómo se verán con el nuevo corte. Por ello, atiende sus peticiones con sinceridad, ¿qué tinte le quedará bien? ¿Qué tipo de exfoliación le irá mejor a su tipo de piel?

Da a tus clientes la atención y el tiempo que buscan, necesitan y merecen, y trata de entender lo que te piden, con calma. Esto ayudará al cliente a tener confianza en ti, y también te ayudará a ofrecer una mejor atención al cliente, puesto que sabrás exactamente lo que el cliente quiere, y podrás satisfacerle a la perfección.

Asegúrate de resolver con tus clientes todas las dudas que les surjan, o que te surjan a ti, y dales una idea lo más aproximada posible de cómo va a ser el proceso. Los clientes deben sentirse cómodos y relajados mientras reciben el servicio que sea en tu centro de estética.

EQUIPO PREPARADO

El equipo que contrates debe completar un entrenamiento adecuado y, a ser posible, acudir a workshops para perfeccionar su técnica y arte. Deberían tener experiencia y ser gente dedicada y atenta, que sabe lo que hace, y que no decepcionarán al cliente y se comportarán siempre adecuadamente.

Un estilista debe no sólo saber manejar las tijeras, por ejemplo, sino que debe saber qué está ocurriendo en el mundo de la moda, cuáles son las tendencias en peinados. Además, debe saber cómo entender las peticiones de los clientes, y ofrecer un resultado que los deje satisfechos. Es decir, debe aplicar sus conocimientos a lo que se le pide, no sólo a lo que él o ella crea que quedará bien.

Además, lo ideal es que los trabajadores no charlen de más con el cliente, expresando, quien sabe, problemas personales o cotilleos. Realmente los clientes no quieren que les hagan partícipes de sus cosas, o hacerse amigos del estilista. Esencialmente, están ahí para conseguir un buen resultado y, como decíamos, para tener una bonita experiencia que les relaje de sus problemas o ajetreos.

ATENCIÓN AL DETALLE

El cliente tiene un montón de opciones de a dónde acudir a recibir su tratamiento, así que es un reto para el empresario resultar el elegido, y atraer a tantos clientes como sea posible y, además, conseguir su fidelidad para que acudan recurrentemente al centro.

Para lograrlo, una de las estrategias ganadoras es aprender a prestar atención al detalle,para tratar de poder ofrecer al cliente algo que quiere y que el resto del mercado no le está ofreciendo. Intenta invertir al menos en un mobiliario confotable y una iluminación agradable. Prueba nuevas experiencias, como ofrecer bebidas, como café o te, a los clientes.

Concéntrate en las cosas pequeñas; por ejemplo, acuérdate de los nombres de tus clientes habituales. Si ofreces cafés, trata de recordar cómo les gusta. En caso de un salón de spa, puedes incluso tratar de servir estas bebidas en tazas elegantes, o añadir pequeños snacks, como galletas para la espera, o incluso, si lo desean, durante el servicio.

Ofréceles pequeños regalos, como muestras de productos nuevos, o lociones de tamaño bolsillo, tarjetas de cliente recurrente que les ofrezcan futuros descuentos, o incluso chocolatitos de despedida.

Al final, estos esfuerzos no cuestan mucho, pero conseguirán que te ganes el afecto de tus clientes, lo que resultará en una relación duradera y satisfactoria para ambos.